La Madre del Cautivo
Reina del Sacramento.
La Llama de un Amor Vivo
que vence todo sufrimiento.
La Morada del Cielo
donde llenos están los balcones.
Para los afligidos, consuelo,
y cura para nuestros corazones.
Soberana de Barrio obrero
cobíjanos bajo tu manto.
Qué cada día en Pedro Romero
sea un nuevo Lunes Santo.
San Pablo te venera
como fuente de su alegría.
Un rezo con solera
con fe y a veces melancolía.
Bendito Primer Sagrario
que cobijó al Redentor.
Bendita Virgen del Rosario.
En San Ignacio, la más Bella Flor.
Texto e Imagen; JanRoc
