Victoria sobre el Tamarguillo,
Sevillana de los Cantores.
Fervor en cada estribillo,
el sueño de los moradores.
Tuvieron que dejar la Cava
y construir unas casitas.
Pero la Fe les acompañaba
con la Madre de Dios bendita.
Los Corrales de Triana
en bloque están convertidos.
Lejos queda Santa Ana
pero el sueño se ha cumplido.
Caminan el Cautivo y Rescatado
y la Virgen del Rosario Doloroso,
entre un barrio entregado,
en día de invierno gozoso.
Al Cielo una mirada,
a esos eternos balcones,
por la obra iniciada
entre sacrificio y oraciones.
Texto y Archivo de Imagen; JanRoc
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