El amanecer más esperado
de la Marisma de Doñana
el Sol te ha iluminado
entre cantes por sevillanas.
Cincuenta días después
de la Sagrada Resurrección
llega el Lunes de Pentecostés,
día cargado de devoción.
Con el Alba eres Señora,
el tan deseado Rocío
que llega en buena hora
a los campos florecíos.
Así el campo se llena
de tu Luz celestial,
que es gracia plena
en este paraíso terrenal.
Madre del Pastor Divino,
Fuente de
nuestra alegría,
Paloma entre peregrinos
que te rezan el Ave María.
Foto; Iván Sánchez Cardeñas
Texto; JanRoc



