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Cruz,
descanso sabroso de mi vida
vos seáis la bienvenida. Oh bandera, en cuyo amparo el más flaco será fuerte, oh vida de nuestra muerte, qué bien la has resucitado; al león has amansado, pues por ti perdió la vida: vos seáis la bienvenida. Quien no os ama está cautivo y ajeno de libertad; quien a vos quiere allegar no tendrá en nada desvío. Oh dichoso poderío, donde el mal no halla cabida, vos seáis la bienvenida. Vos fuisteis la libertad de nuestro gran cautiverio; por vos se reparó mi mal con tan costoso remedio; para con Dios fuiste medio de alegría conseguida: vos seáis la bienvenida.
Texto: Santa Teresa de Jesús
Pintura: Diego Velázquez
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Traslado de los titulares de los Javieres de Sevilla a su nueva sede 2026
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El pasado sábado, 17 de enero, la hermandad de los Javieres de Sevilla ha
trasladado sus sagrados titulares a la que será su nueve sede canoníca, que
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Hace 9 horas

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